miércoles, 22 de noviembre de 2017

Modelos de negocio para startups energéticas

Con la excusa de un reportaje sobre una empresa de baterías, los del Tech Review nos ofrecen un tutorial sobre modelos de negocio apropiados para la innovación en energía, de la mano de Kenan Sahin. Muy interesante.

martes, 21 de noviembre de 2017

El WEO 2017

El viernes pasado, organizado por Enerclub, tuvo lugar la presentación en España del World Energy Outlook 2017 de la Agencia Internacional de la Energía. La presentación de Laura Cozzi, antigua conocida de la Cátedra BP (ha participado en varios de nuestros foros) fue estupenda, pero lo más interesante, al menos para mí, fueron las preguntas y cuestiones que me sugería la presentación. Me gustaría compartir algunas de ellas aquí.

- Uno de los aspectos que comentó Laura fue la cuota de vehículos eléctricos en distintas regiones, y sorprendentemente, en la India esperaban mucho menos que en China, Europa o EEUU. A  mí esto me sorprende un poco: hay grandes fabricantes, tienen la tecnología, y problemas infernales de contaminación. ¿Por qué entonces tan bajas perspectivas? Dice Laura que es por la red eléctrica, que no es capaz de garantizar el suministro. Y es que, efectivamente, la calidad de la red india es un desastre...pero aún así...

- Otra cuestión muy interesante: cuando muestra la evolución de la demanda de petróleo, afirma que habrá un gran crecimiento de petroquímica, de combustibles para la aviación y para barcos, y mercancías. Y que en cambio se reducirá la producción de combustibles para transporte privado. Teniendo en cuenta que lo de las mercancías está por ver, esto tiene una consecuencia inmediata sobre el refino, y sobre el obligado balance de producción que deben mantener las refinerías. Ahora las refinerías están optimizadas para un determinado balance de destilación. ¿Y si cambia tan radicalmente como parece? Habrá que hacer inversiones fuertes, y además bajará la eficiencia...

- Otro tema mencionado por Laura: ¿quién invierte en infraestructuras de gas a largo plazo, cuando el plazo en el que el gas puede existir no parece tan largo? Esto incentiva, claro, el GNL, que no requiere tanto coste fijo. [Por cierto, curioso que un artículo de John Reilly sobre el breve papel del gas, que aparece en las noticias de MIT, haya sido borrado de EnergyCollective....si a alguien le interesa se lo paso, que lo guardé en Pocket].

- En la presentación se habló bastante de China, y de su papel como impulsor de renovables y de electrificación....pero esto no parece tan claro cuando uno mira hacia el interior del país, como leía hace poco no recuerdo dónde. Sí, el discurso oficial es claro, y las medidas políticas también. Pero la corrupción y el poder local pueden cambiar las cosas allá donde se sigue quemando carbón...

- Y por último, una breve referencia a África: según Laura, el lugar donde realmente se está innovando en modelos de negocio en energía (tal como ya hicieron en telefonía móvil).

Para más información, aquí tenéis el resumen ejecutivo.

lunes, 20 de noviembre de 2017

Sobre el proyecto de Real Decreto de Cierre de Centrales

Algunas reflexiones sobre este proyecto de Real Decreto, algo peculiar en mi opinión.

Antes de empezar, un par de frivolidades: curioso que el gobierno implícitamente reconozca que el mercado no responde al interés general. Y curioso que diga que el cierre tiene que ser coherente con los instrumentos de planificación energética, cuando no hay planificación (y de hecho este mismo ministro, si no recuerdo mal, ha dicho en el pasado que no debe haberla, que debe ser el mercado el que tome estas decisiones). Pero bueno, vayamos al fondo.

Lo primero, es que no sé si esto es compatible con la regulación europea que establece la libertad de inversión, y por tanto, de desinversión. En Europa se puede prohibir un cierre pero siempre por razones de seguridad pero no económicas. Es decir, cabe la barrera de salida en casos de seguridad de suministro, pero asignando al propietario una obligación de servicio público, regulada y con la compensación correspondiente. No parece ser el caso de esta regulación, y por tanto no me sorprendería ver recursos al Tribunal de Justicia Europeo.

En todo caso, suponiendo que fuera compatible:

Para el caso de las nucleares, cerrarlas antes de que terminen su vida útil aumenta posiblemente el coste del sistema y con total seguridad las emisiones de CO2. Lo que pasa es que la normativa, si no la entiendo mal, dificulta un cierre anticipado, pero no cubre la no renovación de la licencia de explotación. Y no creo que ninguna empresa esté interesada realmente en cerrar antes de tiempo, así que no sé si hace falta esta norma. Si alguna empresa estuviera interesada, entiendo que la excusa sería por falta de rentabilidad económica, porque los precios no cubrieran los costes variables y los de operación y mantenimiento. Pero lo normal, con la estructura de costes de las nucleares, y al menos con los porcentajes previstos de renovables en el sistema por ahora, es que estos costes sí se cubran.
Si no se cubrieran, y sobre todo, si no se cubren los costes de operación y mantenimiento fijos (que se ahorrarían al cerrar) entonces la cuestión es algo más sensible, porque efectivamente podría haber razones para cerrar desde el punto de vista privado, que no se corresponderían con el interés general desde el punto de vista económico. Es decir, el operador puede estar perdiendo dinero por no cerrar, pero el sistema costaría más si se cerrara. Pero es que ahí la pregunta es si no es mejor arreglar el diseño de mercado, para que haya señales correctas, alineadas con el interés social, sin tener que recurrir a compensaciones chapuceras. Porque si esto sucede, es decir, si un agente no recupera costes, es que el mercado no está funcionando bien, y no otra cosa. El verdadero problema de rentabilidad en las nucleares se plantea si hay que hacer inversiones adicionales (por ejemplo para extender la vida útil). Pero ahí, de nuevo, no tengo claro que este RD pueda impedir no solicitar la nueva licencia de operación.

Para el caso del carbón, sí que puede haber otras consideraciones, Iberdrola por ejemplo puede querer eliminarlo por razones estratégicas, incluso aunque gane dinero con estas centrales. Pero entonces la cuestión es cómo se resuelve el conflicto entre seguridad de suministro, coste y emisiones, que lo hay. Tal como está formulado, en cuanto haya un impacto negativo sobre alguno, ya habría razón para denegar la solicitud de cierre, incluso a pesar de la mejora en el resto. Por ejemplo, el gobierno puede decidir mantenerla para asegurar menores precios, aunque aumente las emisiones. ¿Tiene esto sentido en una planificación bien hecha?

En ese caso, la pregunta es si hace falta una subasta. Porque supongo que Iberdrola preferiría vendérsela directamente a otro agente, y no le conviene esperarse a una subasta donde ha perdido todo. Pero el siguiente problema es si se llega a la subasta. No creo que haya muchos participantes, así que un posible resultado sería que se pusieran de acuerdo para no pujar, y luego negociar la compensación con el Gobierno. En estas situaciones lo normal es que el Gobierno acabe pagando más de lo que debe, con lo cual la supuesta bajada de costes del sistema quizá no se materializara.

En caso de que la razón sea la falta de rentabilidad económica (menores ingresos que costes variables), que aquí sí es más fácil que aparezca (por ejemplo, si suben los precios del carbón o del CO2) entonces es el propio mercado el que lo arregla: la central sale del despacho. Y no tiene sentido compensar a nadie, porque si sale del despacho es porque encarece los costes del sistema. Por tanto, no tendría sentido ni la subasta (porque nadie pujaría) ni la compensación (porque sería gravosa para el sistema, y por tanto contradictoria).

Quizá una preocupación del gobierno sea el posible poder de mercado, cerrar centrales para que suban precios...pero eso debería arreglarse corrigiendo la estructura del mercado (véase el Libro Blanco, por ejemplo), no con parches como estos...

jueves, 16 de noviembre de 2017

Neoliberalismo y economía de verdad

Dos grandes economistas del desarrollo (yo he de decir que a mí me convence mucho más uno de ellos, y se nota en la calidad de los artículos que enlazo) escriben sobre neoliberalismo, homo economicus, y normas sociales: Dani Rodrik y Ricardo Hausman.

Rodrik habla sobre cómo el problema del neoliberalismo es que no sigue la teoría económica correctamente. Un párrafo que resume casi un libro de texto:
Does an increase in the minimum wage depress employment? Yes, if the labor market is really competitive and employers have no control over the wage they must pay to attract workers; but not necessarily otherwise. Does trade liberalization increase economic growth? Yes, if it increases the profitability of industries where the bulk of investment and innovation takes place; but not otherwise. Does more government spending increase employment? Yes, if there is slack in the economy and wages do not rise; but not otherwise. Does monopoly harm innovation? Yes and no, depending on a whole host of market circumstances.
Claramente, Rodrik no valdría como tertuliano o como columnista de periódico...:)

Por su parte, Hausman carga, con razón, contra el ideal del homo economicus, y defiende la necesaria revolución en la economía.

miércoles, 15 de noviembre de 2017

¿Qué estudiar?

A resultas de la lectura del libro de Newport sobre qué estudiar, pensé que no estaba de más poner en orden mis ideas a este respecto, por si ayuda a alguien que lo lea. En lo que sigue mezclo mis opiniones con las de Newport (con el que estoy de acuerdo en muchas cosas, la verdad). Como siempre, encantado de recibir comentarios, me encantaría tener una versión mejor gracias a ellos para hablarlo con mis hijas cuando llegue el momento :).

Lo primero es decir que esto que cuento incluye la posibilidad de no ir a la universidad. Yo al menos no creo que sea imprescindible hacerlo, y que se pueden desarrollar grandes carreras sin ella (ejemplos hay unos cuantos). Pero también creo que, salvo que esté clarísimo que tu vocación esté en una profesión de las que no la requieren (y por supuesto estés dispuesto a aceptar el arrepentimiento si te equivocaste en tu vocación), o salvo que seas un genio o tengas una suerte tremenda, siempre es mucho mejor ir a la universidad, porque te sitúa en una posición mucho mejor de cara al mercado laboral, y te cierra menos opciones, además de por supuesto poder aprender algo por el camino (esto no está garantizado :)). Esto está relacionado con cosas que voy a decir después, así que no las adelanto, salvo una importante: En general, no sabemos qué trabajo va a ser el que nos dé mayor satisfacción, así que, cuantas más opciones dejemos abiertas, mejor.

Lo segundo es que estoy de acuerdo con Newport en que eso de "seguir tu pasión" es una chorrada que lo único que genera es frustración. También estoy de acuerdo con él en que el dominar algún tipo de conocimiento o disciplina es la clave para tener un trabajo satisfactorio y motivador. La cita (traducida) que creo que resume todo su libro es la siguiente:
Si tu objetivo es disfrutar lo que haces, he descubierto que seguir tu pasión es un mal consejo. Es más importante ser bueno en algo escaso y valioso, y luego invertir el capital de carrera que esto haya generado en el tipo de elementos que hacen que un trabajo sea excelente. Estos elementos son el control (la autonomía) y un sentido de misión.
Es decir: hay que ser muy bueno en algo (y que ese algo sea escaso) si se quiere tener un buen trabajo. Y esto se consigue con la práctica deliberada, intensa y concentrada, véase Deep Work, que nos saca de nuestra zona de confort, y que nos lleva a nuestros límites para realmente aprender y mejorar. El esfuerzo es bueno, porque, en lugar de tratar de evitar las situaciones incómodas, las comienzas a interpretar igual que un deportista de alto nivel (no pain, no gain).

Esto que cuenta Newport (y más que comentaré después) parece más importante una vez que ya estás en la universidad, y cuando comienzas en tu carrera. Pero hay una decisión previa, y es qué carrera elegir, sobre todo en España, en que esta decisión hay que tomarla mucho antes que en EEUU. Aunque es cierto que, si uno está de acuerdo con lo que dice Newport, quizá esta elección no sea tan dramática. Todos los cursos de acción pueden llevar al éxito si se gestionan adecuadamente. En todo caso, ahí van algunas reflexiones.

Por supuesto, si uno tiene una clara vocación por alguna profesión muy específica (medicina, por ejemplo) no hay más remedio que elegir desde el principio. Esto no es así en EEUU. También, si el objetivo clarísimo es estudiar una oposición, puede ser conveniente escoger una carrera en la que se estudien los contenidos que luego irán a la oposición. Eso sí, sin sufrir demasiado, y sin que importe mucho dónde se estudia, porque el fin y al cabo esto es sólo un trámite para el paso siguiente (pero sin descuidar estudiar lo que luego será importante para la oposición).

Pero en muchos casos, esta vocación no está tan clara desde el principio. Y de hecho, yo creo que, si no lo tienes muy claro, es mejor no cerrarse opciones desde el comienzo. Entonces, ¿qué hacer?
  • Para poder encontrar un buen trabajo (que permita desarrollarse, más sobre eso después), lo importante es dar las señales correctas a los empleadores (luego hablaré de emprendimiento). Esto puede conseguirse estudiando en una universidad prestigiosa, o, si no es tan prestigiosa, estando entre los mejores de la promoción. Si estuviéramos en EEUU, como decía Fernando el otro día, en este segundo caso luego se trata de hacer un buen GRE, y lograr una plaza de postgrado en una buena universidad. En España, desgraciadamente, lo de la universidad prestigiosa es más importante porque la siguiente opción no existe.
  • En esta señal a empleadores, lo de acumular títulos (dobles o no) puede no ser muy relevante. Lo importante es entender qué hace el resto. Creo que vale mucho más demostrar que eres muy bueno en un título simple que ser del montón en un título doble. Y por supuesto, lo del Máster en España sirve para muy poco, salvo contadas excepciones (un buen MBA es una de ellas). De hecho, a veces se considera precisamente que el Máster lo estudian los que no se han podido colocar antes...esto depende por supuesto de las titulaciones, y de si el Máster es habilitante o no, o del prestigio que tenga el propio Máster, que también los hay muy buenos. De nuevo, aquí es muy indicativo lo selectiva que sea la admisión al Máster.
  • Y para poder ser de los buenos, salvo que seas un semi-robot, ayuda mucho que te guste lo que estudias. Ya que hay que hacerlo, al menos hay que tratar de pasarlo bien con ello.
  • Esto último me lleva a lo de la carrera a escoger (o el major en universidades anglosajonas). Yo aquí soy un poquillo radical. Creo que, si te gusta, da un poco igual lo que estudies, siempre que al final seas bueno, y que no te cierre opciones. Un gran expediente en filosofía puede colocarse en una buena empresa, incluso mejor que un expediente mediocre en ingeniería, por ejemplo. Claro, no siempre en el mismo tipo de empresa...pero eso ya hemos dicho que no es lo importante, salvo que tengas una vocación clarísima.
  • Por otro lado, no hay que ser ingenuo: para algunos empleadores, la primera señal que les vale es lo que has escogido estudiar. Y no valoran igual, a igualdad de circunstancias, al que ha estudiado una carrera más selectiva o complicada que a otro que ha escogido una facilita, porque en el fondo prefieren aprovecharse de la selección que ya ha hecho la universidad o el estudiante en su selección.
  • De nuevo, volviendo a Newport, recordad que lo interesante es ser bueno en algo escaso, y por tanto, algo difícil. Lo fácil hay mucha gente que lo puede estudiar, lo difícil no. Y por tanto en lo primero es más difícil diferenciarse (aunque no imposible). Esto me recuerda una anécdota de primero de carrera: Un compañero nos contaba que a él lo que de verdad le gustaba era la biología...pero que eso era muy fácil, y por eso estudió ingeniero agrónomo. A nosotros aquello nos pareció entonces una gran fantasmada...y además depende de la rama de biología, la cosa es bastante más complicada...pero algo de razón tenía.
  • En todo caso, y a igualdad de circunstancias respecto a lo anterior, creo que lo mejor es tratar de especializarse lo menos posible. Dado que no tienes ni idea de qué trabajo va a ser el que verdaderamente te satisfaga, ¿por qué cerrarte opciones innecesariamente? Estudies lo que estudies, intenta no meterte en especialidades o menciones optativas si eso condiciona el trabajo que puedes hacer. Y cuando busques empleo, no busques sólo en el área en que has estudiado. Como dice Newport, trata de hacer "pequeñas apuestas" que te indiquen vías de desarrollo, sin cerrarte otras.
  • Eso sí, lo de no especializarse no debe confundirse con ser un picaflor, que no es capaz de centrarse en nada. Porque, de nuevo, lo importante es demostrar que eres bueno en algo difícil. Si vas de flor en flor seguramente no te dará tiempo a adquirir la capacidad necesaria y a demostrarlo. Y, lo siento, en la carrera no da tiempo a convertirte en un experto de la transdisciplinariedad, eso lleva toda una vida profesional. Ya tendrás tiempo para extenderte después, cuando seas valorado y te dejen hacerlo sin riesgos.
  • Y ¿si resulta que durante la carrera lo que quieres es pasártelo bien, y disfrutar de la experiencia? ¿Está todo perdido? Pues (espero que esto no lo lean mis hijas) yo creo que no, que todavía se puede arreglar. Pero eso sí, llevará más tiempo. Habrá que conseguir un trabajo como se pueda (y quizá no lo consigas, sobre todo en épocas malas) y demostrar ahí tu valía, en lugar de hacerlo durante la carrera. No es imposible, pero sí más incierto y lento. No creo que valga la pena, la verdad, sobre todo porque creo que se pueden hacer las dos cosas.
  • Y, ¿si lo que quieres es emprender? Creo que vale todo lo que he dicho antes. En lugar de empleadores, piensa en inversores, y estamos en las mismas. No es lo mismo vender una idea con un expediente mediocre de universidad de provincias que con un MBA de Harvard, lo siento. Y sobre todo, considerando que muchas ideas son tecnológicas, el demostrar gran conocimiento de la tecnología es importante. Y esto normalmente se demuestra con referencias universitarias. Es cierto que no es la única opción. Un programador brillante puede conseguir estas referencias en proyectos open-source, sin necesidad siquiera de pasar por la universidad. Pero esto podrá darle una buena carrera en programación, pero no necesariamente en otras cosas en que no pueda validar sus habilidades.
Una vez que hemos terminado la universidad y logrado un trabajo decente, ahora se trata de, como dice Newport, seguir construyendo capital, validando habilidades y demostrando que se es bueno (con la práctica deliberada, entre otras cosas). Esto se puede hacer en un trabajo interesante, o en uno menos interesante, siempre que cumpla con una serie de condiciones: que permita mejorar y desarrollar habilidades relevantes; que el trabajo no sea totalmente aburrido (o incluso malo para el mundo); y que no te obligue a trabajar con gente desagradable. Con esta inversión en capital puedes conseguir las dos cosas que hacen falta para tener un trabajo que valga la pena: control y sentido de misión.

¿Cómo lograr control?: Básicamente, se trata de activar el capital para lograr un mayor grado de autonomía, bien consiguiéndolo de los jefes en el trabajo, o bien atreviéndose a desarrollar la empresa propia. Para esto hace falta tener el suficiente capital, por supuesto, para que esto no se vuelva contra nosotros; y el suficiente valor para luchar contra los que no quieren que lo hagamos. Esto, para Newport, se resume en su ley de la viabilidad financiera: Haz aquello que otros estén dispuestos a pagarte.

¿Cómo identificar tu misión, aquello que da sentido a tu trabajo? Según Newport, en lugar de esperar sentado a que la misión (o la gran idea, o el gran plan) pase por tu lado, hay que buscarla activamente mediante "pequeñas apuestas". Es decir, hay que abrir opciones que no cuesten mucho, pero que nos puedan marcar un camino prometedor de futuro, bien mediante muchos pequeños fracasos o muchas pequeñas victorias. Y este camino debe cumplir con una ley esencial, que sea relevante, o notorio. Es decir, debe hacer que otros lo noten, y lo comenten, y por tanto hay que desarrollarlo en un entorno que permita que los demás se enteren. Eso sí, hay que señalar que esto último es importante si el objetivo que buscas es el éxito y el reconocimiento. Hay otros trabajos tremendamente motivadores que no necesitan el reconocimiento de otros o el éxito económico (estoy pensando en el trabajo de cooperación). Pero también estos últimos necesitan ser identificados mediante estas pequeñas apuestas. Y por supuesto, estas pequeñas apuestas pueden comenzar desde que estás pensando qué estudiar.

En fin, siento el rollo, pero como digo tenía ganas de dejar todo esto escrito. Eso sí, el resumen de lo esencial puede ser muy breve. Estudia lo que quieras, lo que te guste, lo que vayas a disfrutar estudiando y aprendiendo. No necesariamente aquello en lo que quieras trabajar, que eso no sabemos si llegará. Precisamente por eso, trata de que no sea demasiado estrecho, de forma que no te limite demasiado tu futuro profesional. Aunque siempre se puede tratar de arreglar después, es mejor que eso que has elegido estudiar cubra distintos tipos de disciplinas o desarrolle distintos tipos de competencias, para hacer tu formación más flexible y adaptarte mejor a lo que encuentres al terminar. Y una vez que lo hayas elegido, dedícate a ello como corresponde, sácale el mejor partido posible, y demuestra que eres muy bueno. Esto último puede requerir, al menos en España, que escojas una carrera selectiva desde el principio, para dar esa señal, algo que va en contra de lo que decía al principio...tendrás que elegir...pero sabiendo que, si eres lo bastante bueno, ninguna elección impedirá que desarrolles una carrera profesional satifactoria.

Nota final: Muchas de las cosas que he dicho se pueden matizar, y mucho. Pero la extensión se me iba, así que pensé que mejor simplificar y ponerme radical y quizá excesivamente utilitarista, aunque la vida no sea tan sencilla. Espero que me disculpéis, y a vuestra disposición en los comentarios.